¿Sabes motivar a tus hijos? Más allá de premios y castigos

El artículo de hoy hablará sobre:

  • Por qué la motivación va más allá del simple premio/castigo.
  • Qué más tipos de motivación existen.
  • Consejos para motivarte a ti y a tus hijos.

Joan no se prepara su mochila

Hace un par de años tuve un alumno, Joan, al que le costaba tener el material a punto para las clases. Un día se olvidaba la carpeta en casa, otro día la agenda y el siguiente el estuche. Cuando lo hablaba con sus padres, le disculpaban “Lo siento, es que llegué tarde de trabajar y no le dejé el material preparado” explicaba su madre. Intenté hacerles entender que no debían pedir perdón por no hacer la mochila de su hijo sino hacerlo responsable a él. Esto es más fácil de decir que de hacer y como querían solventar el problema,  probaron diferentes estrategias.

Primero, probaron con el refuerzo positivo. Cada vez que Joan preparaba la mochila la noche antes de clase, le felicitaban. Esto funcionó bien un tiempo pero los días que estaba más cansado fallaba en su compromiso y se originaban discusiones y peleas.

Más tarde, quisieron ir un paso más allá y crearon una tabla de puntos. Cada vez que cumplía con su obligación, obtenía un punto y al llegar a 5 le compraban un paquete de sus cromos de fútbol favoritos. Con este sistema, mejoraron la cantidad de veces que Joan cumplía con el objetivo marcado. La parte negativa es que cuando tenía una época en que fallaba varios días seguidos, los cromos no llegaban y Joan se impacientaba. Al ser un niño muy espabilado, Joan acabó buscando otras maneras de conseguir cromos (intercambios en el recreo, otros familiares…) y la recompensa fue perdiendo valor. A sus padres se les agotaban las ideas y la paciencia y cada vez recurrían más a castigos y amenazas.

Pero algo cambió al cabo de unos meses. Joan empezó a ser constante y a traer la mochila con el material cada día. Sorprendida, en la siguiente reunión con sus padres les pregunté qué hechizo mágico habían usado para conseguir ese cambio tan fantástico. Pero no era ningún truco. Unos meses atrás le preguntaron a Joan qué le gustaría ser de mayor. Él lo tuvo claro: quería ser futbolista profesional. Sin dudarlo, lo apuntaron a la extraescolar de fútbol.

¿Y qué tiene que ver el fútbol con traer el material a clase? Pues que Joan llevaba la ropa de deporte y el material de clase en la misma mochila. Sin el uniforme y las botas  el entrenador no le dejaba jugar. Así que cada noche y sin que nadie le avisara, Joan se preparaba la mochila con todo lo necesario: para la clase y para el entreno.

¿Qué movió a Joan a hacerse responsable de su mochila? Que encontró una razón para estar motivado.

NOTA: La historia de Joan es ficticia. Es la suma de un montón de experiencias a lo largo de mis años de maestra, que he querido plasmar usando un sólo protagonista. Creo que con menos personajes en juego, transmito mejor el mensaje.

La clave de la auténtica motivación

La motivación se define como aquello que impulsa a una persona a llevar a cabo ciertas acciones y a cumplir sus objetivos. Está asociada a la voluntad y al interés.

Para estar motivado debe existir el deseo de satisfacer una necesidad. Cuando estamos motivados es porque consideramos que aquello que nos entusiasma es imprescindible o muy necesario.

Existen dos tipos de motivación:

  • Extrínseca: Viene de fuera. Los motivos que impulsan a la persona a realizar la acción están determinados por recompensas externas.
  • Intrínseca: Nace de uno mismo, del placer que se obtiene al realizar una tarea.

motivación extrínseca e intrínseca

En la historia de Joan, sus padres usaron la motivación extrínseca (felicitaciones y premios) para que su hijo fuera responsable de su mochila. La motivación que viene de fuera es útil en ciertos momentos pero debemos potenciar la búsqueda de la intrínseca. Joan, al querer ser futbolista, tenía una razón de peso para preparar su mochila sin que sus padres se lo dijesen. No es que disfrutara de ello pero era el paso necesario para poder hacer lo que de verdad le motivaba.

Entonces ¿Cómo nos motivamos día a día?

Incluso aunque tuviéramos una motivación intrínseca que nos mueve a levantarnos cada mañana, nos costaría tenerla siempre presente. La motivación extrínseca es una ayuda para dar un empujón a nuestro estado de ánimo y, si se encuentra un equilibrio, es un recurso muy útil.

Con los niños, se puede usar el refuerzo positivo y, a la vez, reservar tiempo para buscar lo que les motiva de verdad. Por ejemplo, podemos tener en casa una tabla de recompensas por buen comportamiento. Sólo hace falta recordar que las recompensas han de ser equilibradas y los objetivos alcanzables. Es decir, no hace falta que por cada tarea el niño reciba un huevo de chocolate (sería excesivo) ni que saque dieces en todas las asignaturas (tu hijo perdería el interés).

Las tablas de recompensas las puedes comprar hechas (como ésta de Eurekakids que me enamoró) o hacerlas tú mismo (cómo las que proponen en el blog Lovely Charlotte o en Amanuki ).

Recuerda también que cuando felicitamos a los niños es mejor elogiar el esfuerzo que la inteligencia. El mensaje de “qué listo eres, qué bien lo haces” implica que los logros de tu hijo dependen de su inteligencia, que es algo con lo que se nace y no se puede cambiar. En el momento que falle, puede dejar de sentirse listo y desarrollar miedo al fracaso. Por el contrario, si valoramos el esfuerzo transmitimos el mensaje de que, si algo ha salido mal, hay que volver a intentarlo con más ganas hasta conseguir lo que nos proponemos. En este caso, el éxito depende de uno mismo.

Por último, te dejo con 10 preguntas motivadoras. Espero que te sean útiles para esos pequeños momentos de búsqueda de motivación intrínseca.  Úsalas cuando tanto tú como tus hijos os planteéis qué queréis hacer de verdad y qué plan de acción tomaréis para conseguirlo.

Imprímelas y ponlas en un sitio visible ¡ te servirán de guía!

motivación extrínseca e intrínseca

¿Y tú? ¿Sabes lo que motiva de verdad a tus hijos? ¿Tienes más ideas para fomentar la motivación?

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4 thoughts on “¿Sabes motivar a tus hijos? Más allá de premios y castigos

    • ¡Me alegro que te guste el post! La motivación de los hijos es un tema complicado. De momento tengo más experiencia motivando a mis alumnos que a mi macaca, ya te contaré cuando crezca un poquito 😀

  1. excelente perspectiva, muchas gracias. Tenía mi recelo con el tema de las recompensas; sin embargo el enfoque relacionado a la motivación intrínseca, como foco del asunto, le da un sentido pedagógico fundamental. Muchas gracias.

    • ¡Gracias a ti Ana!
      El tema de las recompensas es algo polémico y hay diversas opiniones pero yo sigo creyendo que depende de cómo las plantees son más o menos pedagógicas.
      ¡Gracias por comentar!

Los comentarios están cerrados.

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