Empezar P3, la rebeldía y aprender a escuchar con un ejercicio semanal

En el artículo de hoy comparto:

  • La vuelta al cole de mi hija y cómo lo está llevando
  • Mi reto para septiembre: Escuchar mejor
  • Un ejercicio de escucha activa semanal imprimible

Los cambios con la llegada de la hermanita

Aún me quedan unos meses de permiso de maternidad, pero las vacaciones de verano llegan a su fin. He dedicado agosto a estar con la familia, a adaptarme a la nueva integrante de la casa y a buscar momentitos para dedicar a la mayor ¡Poco relax he tenido!

Mis pocos ratos libres, los he dedicado a reflexionar sobre los nuevos retos para este principio de curso. La enana mayor ha empezado P3 este septiembre y esto supone un gran cambio. Todos nos estamos adaptando, es otra rutina más que se altera. En los últimos meses mi hija ha cambiado de habitación, ha dejado el pañal nocturno y, lo más difícil, ha tenido una hermanita ¡Casi nada!

Todos los cambios cuestan y, con 3 añitos, aún más. La macaca está a ratos más rebelde, a ratos más cariñosa. Grita más, se enfada, llora pero también viene reclamando mucho más cariño que antes de nacer su hermana. Necesita que estemos por ella, necesita que la escuchemos.

Todo esto me refuerza la idea de que el pilar básico de las relaciones es una buena escucha. Por eso, como primer reto para este curso, me propongo mejorar cómo escucho a mi hija. De paso, intentaré mejorar también mis niveles de escucha con mi marido y con todos los que me rodean.

Aprender a guardar silencio

Stephen R.Covey cuenta en sus libros que el pilar básico de las relaciones personales es buscar entender al otro para ser entendido. Tanto en Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva como en Los 7 hábitos de las familias altamente efectivas, nos cuenta la importancia de dar espacio a los otros miembros de la familia para hablar. 

¿Cómo damos espacio? Aprendiendo a guardar silencio. Así damos espacio al otro (niño o adulto) para expresarse, pensar e imaginar. Es necesario no intervenir y escuchar hasta que casi sea incómodo el silencio. 

Estamos acostumbrados a interrumpir (aunque sea para preguntar) o esperar a que el otro calle para dar nuestra opinión o contar algo nuestro.

Para mejorar la escucha, lo primero es entrenar la habilidad del silencio. Como estamos poco acostumbrados, a muchos nos incomoda el silencio. Pero callar nos dará la oportunidad de fijarnos en diversos aspectos de las conversaciones.

En el libro  Cómo hablar para que los niños escuchen. Y cómo escuchar para que los niños hablen de Adele Faber y Elaine Mazlish también recalcan la importancia de escuchar con atención plena. Es mucho más fácil que un niño o niña le cuente sus problemas a un adulto que le dedica toda su atención. A menudo, acompañar con un silencio es suficiente. Interrumpir para dar consejos puede hacer que el otro no se sienta escuchado.

CALENDARIO DE ESCUCHA: Un ejercicio de escucha activa semanal

En mi anterior artículo hablé de educar en el respeto. En él detallé 6 habilidades básicas para mejorar las relaciones. Las dos primeras eran “No saber” y “escuchar mejor”.

Mucha gente me comentó que estaban totalmente de acuerdo con las ideas que doy en él. El problema principal es no saber cómo llevarlo a cabo. Por eso, hoy te propongo un ejercicio para hacer a lo largo de la semana (o de los meses) para escuchar mejor. Como mi objetivo es sobretodo mejorar mi nivel de escucha con mi hija, me he centrado en ejemplos con niños. Pero los consejos y ejercicios valen igual para niños y adultos.

Siguiendo las propuestas que dan Coral López Pérez y Carmen Valls Ballesteros en su libro Coaching Educativo, te propongo cada día te centres en mejorar un nivel de escucha diferente.

  • Lunes: Lo que me cuentan

Para empezar bien la semana, intenta separar hechos relevantes de opiniones. A veces al hablar expresamos una emoción pero se nos pasa por alto el hecho objetivo que la causa.

→Un ejemplo: un niño expresa “No quiero ir al cole, me quiero quedar jugando en casa”. Si nos basamos sólo en sus palabras podemos pensar (y decirle) que eso es de niños vagos, que hay que ir al cole a aprender. Si rascamos un poco, podríamos darnos cuenta que seguramente le ha pasado algo desagradable en el cole. Quizás está inseguro, no entiende lo que debe hacer o se lleva mal con algún compañero. Todo esto, son datos objetivos que derivan en la opinión expresada por el niño “no quiero ir al cole”. 

Por eso es bueno preguntar ¿qué te ha pasado en concreto? ¿Qué te ha hecho pensar o sentir así? Así podremos intentar poner solución al problema y el niño sentirá que le escuchan.

  • Martes: Cómo me lo cuentan

En lugar de centrarnos sólo en lo que nos cuentan, podemos fijarnos en detalles concretos que nos dan mucha información de la persona con la que hablamos.

¿Repite mucho alguna palabra? Quizás hay que preguntar más sobre ese tema concreto.

¿Se contradice a menudo? ¿Opina que es básico ser responsable pero a la vez cuenta como escabullirse de sus obligaciones? Puede ser que no sea consciente de sus actos o tenga conflictos de opinión.

¿Usa alguna metáfora para definirse a sí mismo o a los demás? Por ejemplo: “mi clase es como el ejército” “soy como la madre de todos” “soy el payaso de la clase”. Esas metáforas o imágenes mentales dicen mucho de cómo se siente una persona.

¿Qué emoción percibes? ¿Cuenta que lo pasó genial el fin de semana pero notas tristeza en su voz? Tal vez le incomoda el tema o necesita hablar más sobre lo que realmente le preocupa.

Si nos fijamos en las palabras que usan los demás para hablar de ellos mismos, aprenderemos mucho sobre cómo se ven. Así, podremos comprender mejor.

  • Miércoles: Lo que NO te cuentan

Seguro que sabes que nuestro cuerpo dice mucho de nosotros. Como dice en el libro “El cuerpo habla” Joe Navarro a veces, el lenguaje corporal rebela cosas que no decimos o incluso contradice nuestro discurso. Por eso, es importante percibir (que no juzgar) el lenguaje corporal de las personas con las que hablamos. Con los niños es incluso más fácil de percibir que con los adultos, ya que no intentan ocultarlo.

Podemos prestar atención a: 

Gestos de la cara (ojos, boca, cejas). ¿Mira a los ojos? ¿Rehuye la mirada?

Movimientos de brazos, piernas, cabeza. ¿Se cubre cruzando los brazos? ¿Gira sus pies en otra dirección?

Posturas del cuerpo. ¿Muestra incomodidad? ¿Se muerde las uñas? 

Distancia ¿Deja mucha? ¿Se aleja? 

  • Jueves: Para qué te lo cuentan

¿Qué objetivo persigue esa personita al hablarte? A veces es complicado porque no hay un único motivo o puede estar oculto. ¿Qué quiere de ti?

→¿Busca compartir un hecho o un dato concreto?

Por ejemplo: “Este fin de semana mi mejor amigo se va de viaje”

→ ¿Te pide algo? ¿Lo ofrece? Ayuda, consejo, instrucciones…

“Este fin de semana mi mejor amigo se va de viaje. Me gustaría que se quedara conmigo…”  Pide ayuda, consejo.

→ ¿Expresa una opinión o algún juicio de valor? ¿Se queja? ¿Busca que le confirmes lo que piensa? ¿Que se lo rebatas?

“Este fin de semana mi mejor amigo se va de viaje. ¡Qué morro! Debería quedarse conmigo ¿no?” Está juzgando y buscando apoyo.

  • Viernes: Lo que pienso y siento

Nosotros somos parte de la conversación y vale la pena prestar atención a las emociones que van apareciendo. ¿Me enfado mientras me cuentan algo? ¿Me pone triste? ¿Me dejo llevar por la ira y respondo impulsivamente?

Si guardamos más rato de silencio, damos espacio al otro y reflexionamos sobre nuestras emociones, es menos probable que entremos al trapo en conversaciones complicadas.

→Por ejemplo: Un niño dice que prefiere hacer los deberes siempre más tarde. Como madre y profe entiendo que una puede estallar de ira y mandar al niño a su cuarto entre gritos. Si notamos que es una conversación que nos hace perder los nervios, vale más dejarla para un momento de relax. Cuando notemos que estamos más tranquilos, será más fácil dar espacio al niño para expresar porqué quiere retrasar la hora de los deberes. ¿Hay algo que no entiende?¿Tarda mucho en hacerlos? Así, podremos buscar soluciones en calma.

OBJETIVOS A LA VISTA

Este calendario puede ser para plantearte mejorar un nivel de escucha cada semana ¡o cada mes! Lo importante es tener presente tu objetivo para ir avanzando poquito cada día. No dudes en imprimir una copia y tenerla visible siempre ¡Ayuda mucho! Te recuerdo que hay un post sobre metas smart que te puede ir muy bien.

Para imprimir, quizás te sea útil la versión del calendario en blanco y negro que te dejo aquí abajo.

Calendario de escucha activa
Calendario de escucha- Haz click para ver más grande

Personalmente, una vez haya mejorado mis niveles de escucha, me plantearé un nuevo reto. Pero ¡Eso lo dejo para otro artículo!

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REFERENCIAS

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4 comentarios en “Empezar P3, la rebeldía y aprender a escuchar con un ejercicio semanal

  1. Imposible sentirse más identificada. Entre el mayor empezando infantil y con un estrenado hermanito y que me estoy proponiendo guardar más silencio al escuchar y hacer una escucha más activa… qué miedo jajaja. Me va a venir genial el calendario de ejercicios. A ver si me acuerdo aunque, por ahora, con escuchar más y callar menos voy qué chulo jejeje.

    • ¡Me alegro que te sea útil!
      Callar más y escuchar más me cuesta mucho pero teniendo ejercicios como estos a la vista es más fácil ir progresando.
      ¡Paciencia con dos niños! 😘

    • Sí, yo creo que vale para cualquier situación complicada, tanto para niños como para adultos ¡También tendríamos menos discusiones de pareja si escucharamos mejor! 😄

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